El papa Francisco pidió este domingo una “globalización de la solidaridad y del espíritu” en su visita a la Comunidad de San Egidio, en el barrio romano de Trastevere, donde esta asociación católica celebra su cincuenta aniversario.

Dijo que mucha gente, especialmente los pobres, se han levantado nuevos muros y que las diversidades son ocasiones de hostilidad y de conflicto.

Desde el trono en el vaticano, Francisco recordó que cuando la Comunidad de San Egidio se fundó “el mundo se convirtió en ‘global’, la economía y las comunicaciones se unificaron.

El santo padre también se refirió a “los grandes miedos frente a las vastas dimensiones de la globalización” y a que los miedos “se concentran a menudo contra quien es extranjero, diferente de nosotros, pobre, como si fuese un enemigo”.

El papa aludió a la organización de los “corredores humanitarios”, iniciativa por la cual la Comunidad de San Egidio se ha hecho conocida en los últimos años y que ha permitido trasladar legalmente a Italia a cientos de refugiados procedentes de países en conflicto, sobre todo Siria.