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Miércoles, 26 de Enero, 2022

Comenzando el 2022

Las apuestas al inicio de un nuevo año, son casi siempre las mismas; las aspiraciones a cambios individuales y muchas veces a cambios estructurales de la sociedad, son deseos subjetivos que se expresan de manera abierta, sin un análisis de causas y consecuencias.
Nuestra vida económica, política y social continúa siempre con un comportamiento que puede ser impertérrito, o puede tener algunas variantes en el año que comienza; y es normal que, la mayoría de los hechos a sucederse sean consecuencias de las acciones que se tomaron en el año que termina, o en el pasado reciente.
Así, en el ámbito político, se conjugan las realidades del gobierno del presidente Abinader, y las del Partido de la Liberación Dominicana. El gobierno de Luis Abinader, con un partido joven, venido de las entrañas del viejo PRD, por un lado, hace esfuerzos por repetir la historia que les afectó a ellos mismos, con el sometimiento judicial del Ex presidente Jorge Blanco en el penúltimo período del presidente Balaguer.
Esta vez, aniquilando política y moralmente al ex presidente Danilo Medina; lo que no le será muy difícil, ya que éste dejó demasiados ripios y colgajos, que vinculan a su familia y a la mayoría de sus allegados con robos vulgares al erario público.
Por otro lado, Luis Abinader trata de poner tierra de por medio con el pecado original de su PRM; su agrupación política, originaria del nicho socio económico del antiguo PRD que, sin dudas hereda el mismo comportamiento frente a la cosa pública de sus ancestros; en año y medio de gobierno, han demostrado que, desplumarían al Estado al menor descuido.
Frente a esta realidad, el gobierno marcha con una base social más reducida, que aquella que lo eligió; que debemos recordar fue muy pobre, en un proceso afectado por la pandemia y una alta abstención electoral, con votos prestados, para sacar al PLD del poder; o sea una base electoral que, no era propiedad del PRM, por esto, sus propios dirigentes lo llaman “el gobierno de los popis.”
Con un endeudamiento estratosférico, una inflación galopante que, masacra la economía popular, y con un inmenso lastre de promesas incumplidas, a las que se siguen sumando ofertas de una reelección presidencial a destiempo; “el gobierno de los popis” no deja lugar a un nuevo apoyo de “los gua gua guau” para su reedición en el poder.
En el terreno del PLD, la situación es grimosa; acabamos de concluir un año con el entorno más cercano del ex presidente Danilo Medina en presidio; y con grandes amenazas y acusaciones para otros familiares cercanos de él y de su esposa. Las circunstancias apuntan a una encerrona política de consecuencias desconocidas para este partido que, cometió el error de convertirse en una cueva política de un perseguido por corrupción.
Los miembros del Comité Político que, durante los 8 años de Danilo Medina actuaron apoyando su voluntad, y la mayoría se comportó con la soberbia y el desdén por los reglamentos y las leyes, que en verdad parecían jefes mafiosos del viejo Palermo italiano; ahora andan de bajo perfil, no quieren vinculación con el jefe, para que no se hurgue en sus actuaciones en los ministerios y direcciones públicas.
Como Francisco Pagán, otros están pagando y devolviendo los bienes públicos; y da risa ver a los hacedores de opinión del danilato, rasgándose las vestiduras. Ahora ellos no sabían, ni sospechaban nada de esos personajes, a los que defendían con tanto ahínco; cada centavo que se devuelve, cada bien que se recupera, se convierte un misil que, probará la culpabilidad de los acusados.
El Dr. Euclides Gutiérrez Félix ha salido al ruedo; pero esta vez no ha salido a defender a Danilo Medina, sino a sembrar confusiones. Él sabe mucho de manejar la opinión pública; pero, quizás no se da cuenta de que, el descrédito que acusa el gobierno pasado y el partido que lo encabezó es demasiado profundo para ser frenado.
Además, las viejas prácticas de desinformación periodísticas, conocidas por don Euclides, ya no son efectivas en un mundo de redes sociales, donde se vierten las falacias y las verdades.
Del PLD, no se puede decir que todo este perdido; conociendo la efectividad que tuvo don Juan Bosch para sembrar en el campo de la política, sería muy aventurado emitir un juicio como este; puso las semillas del PRD allá por el 1939, exiliado y con múltiples limitaciones, y este partido ha sobrevivido a todos sus errores en el poder, hasta llegar al primer cuarto de este nuevo siglo, aún con vida.
Don Juan Bosch, con el PLD tuvo más facilidades para sembrar; encontró la élite profesional e intelectual dominicana en plena ebullición de la post guerra de 1965, un terreno fértil del que se apropió con facilidad, ante la mirada asombrada de la díscola izquierda dominicana.
Aquí podemos afirmar que, la reciedumbre crítica de los cuadros formados en las creencias del boschismo, se verán obligados a salir al frente para enfrentar las huestes corrompidas del danilato al interior del PLD; se puede pronosticar que una parte importante de este partido será rescatado de las manos de la cáfila criminal que se apropió del mismo.
La política es impredecible, pero el crimen no puede triunfar, ni dentro del PLD, ni fuera del mismo; el boschismo debe sobrevivir en rescate de la dignidad en el comportamiento público.

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