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Jueves, 8 de Diciembre, 2022

“He caminado y camino como cuando uno va a la guerra, que sale derrotado”; el hijo de Modesto lleva 47 meses desaparecido

El padre de Alberqui busca a su hijo en cada rostro que ve en las calles, inclusive entre los indigentes “porque pienso que él puede estar así, mendigando, loco, sin juicio...”.

República Dominicana.-Desde hace 47 meses el señor Modesto Luciano camina por las calles mas pendiente a cada transeúnte que a cuidarse de lo que le  pueda pasar.

“Cada persona con dificultades que veo en la calle, quiero saber quién es, no importan las condiciones, porque pienso que él puede estar así, mendigando, loco, sin juicio. No importan en la montaña que esté (esa persona) porque no sé si él esta en una montaña, no sé dónde está, ni cómo está, y no sé a quién llamar para decirle que me ayude (…). Es triste, porque a pesar de que tengo más hijos, cuando esos niños nacieron yo no tenía empleo, ni la esposa tampoco…”

Modesto Luciano procreó 9 hijos, incluyendo un parto de trillizos, de los cuales solo “vive” uno; la familia se resiste a pensar que le haya pasado lo peor.

De los trillizos, Modesto Davier pasó a ser un ángel en el cielo, por muerte súbita a los cuatro meses de nacido; Modesto Wanamakel murió en un accidente de tránsito, el 21 de enero del 2014, cuando tenía 22 años y, Alberqui Modesto Luciano salió el día 8 de enero del 2019, y aun no regresa.

“Mire, después de esta cuestión yo no he ido a un cumpleaños, ni a una fiesta, ni a un colmadón. Los días de Navidad no cenamos casi, porque no hay manera de que uno pueda sentirse bien y tener alegría sin saber cómo …En los primero días que él desapareció, yo duré seis días que solo tomé agua y café…mi vida ha cambiado del cielo a la tierra”…“Al día de hoy mi hijo tiene 47 meses que desapareció, pero en estos 47 meses no he tenido la información de las autoridades, de dónde está, cómo está, ni nada”

Esos tres años y 10 meses, contados día por día, entre angustia,  desesperación e incertidumbre, no han sido suficientes para las autoridades dar una respuesta que lleve aliento a la familia de Modesto Alberqui Luciano Adames.

“En mi caso como pobre y como campesino y como muy humilde he tratado de mantener el caso de mi hijo latente, pendiente y las autoridades, he ido como tres veces al Departamento de Desaparecidos y, la teoría que ellos dicen es que él está vivo. El fiscal que tenía el caso, que se llama Elvis Mella, también presume que está vivo, porque las condiciones de él en términos personales no dan pie para que lo puedan desaparecer que no dejaran rastro”.

Modesto Alberqui, con 26 años de edad, salió poco después de las 8:00 de la noche de la casa de uno de sus hermanos, en la calle Juan Pablo Duarte del barrio 30 de Mayo, en el Distrito Nacional, con destino a su hogar, porque al día siguiente tocaba trabajar.

“No era un joven que tuviera ligado a la política, no era sindicalista, no estaba ligado al bajo mundo, a las drogas, ni a ningún vicio; no tenía deudas que pudieran generar que lo pudieran desaparecer para cobrarle; no tenía problemas personales con nadie, ni con alguna persona por alguna mujer. Al momento tenía una novia. Trabajaba en el Dominican Fiesta donde le pusieron un apodo de cariño, que le decían Alber.

Como en otros de los tantos casos de personas desaparecidas, la familia Luciano Adames, en busca de respuesta, se ha reunido con cuantas autoridades le ha sido posible.

“Me he reunido con el director de Inteligencia, me iba a dar un informe, no me lo ha suministrado. Solo no he hablado con el director de la Policía, pero de directores para abajo, he hablado con todos…Fui a Defensoría del Pueblo, ahí asignaron a un abogado apellido Carbonel, pero hasta hoy no he tenido una respuesta de las autoridades…He acudido al presidente; he hecho lo que un pobre puede hacer, para saber de su hijo”.

Con 67 años de edad, agrónomo de profesión, este padre, al que le ha pasado todo tipo de idea por la cabeza, se soporta en la columna que para él significa la familia, y ha buscado hasta debajo de las piedras a su hijo…Ha recorrido el territorio de ciudad en ciudad; buscando en hospitales, pasando inclusive por el difícil momento de buscar entre los muertos sin identidad a un hijo que su instinto le dice está vivo.

“Mire, esto es muy difícil para mí, porque siento que una de mis mayores dificultad es la pobreza. Yo estuve reunido con una persona del INACIF … pero mi hijo no estaba ahí…a SFM he ido a identificar cadáveres; a embajadas. He ido a muchos lugares y hoy por hoy no tengo un solo indicio…He hecho lo que he podido como pobre, pero siento que las autoridades no me han brindado el apoyo que deberían brindarme, en el entendido de que mi hijo no era un delincuente. Después de eso muchas personas han desaparecido y las han encontrado muertos, y ellos dicen que él está vivo. Lo difícil es yo saber dónde y cómo llegar donde él está”.

En medio de la desesperación y la incertidumbre por no encontrarlo, el dolor de este padre se agrava cuando la misma situación lo obliga a pensar que Alberqui sería el único fruto que le quedaba de los trillizos que nacieron en el año 1993.

“Hay algo que es muy difícil para mi. Mire,  él es el único que me queda de un parto de trillizos… “Yo sé que tenía un dolor, y es la pérdida de sus otros hermanos, sobre todo del último, que ya creció y eran jóvenes los dos…si a mi me duele imagínese a él, que estaban unidos, vinieron juntos…le afectó mucho…mucho la ausencia de él…”Yo me propuse trabajar para hacerlos hombres, y este se me fue de las manos. La gente me dice ´tú tienes seis hijos más, y es verdad, pero no hay uno que pueda compensar la ausencia de uno, usted me entiende…y eso es difícil, muy difícil…Nosotros sabemos que estamos vivos, nada más y,  con la esperanza puesta en Dios, que nos ayude, y en ustedes los medios de comunicación, porque a decir verdad solamente tengo la esperanza de ustedes, porque llego donde yo no puedo llegar y son los únicos que me han ayudado desinteresadamente…Creo que entiende lo que le estoy diciendo…He caminado y camino, como cuando uno va a la guerra, que sale derrotado”.

Aunque antes lo hacía con cierta frecuencia a casa de sus hijos, desde enero del 2019 cuando se sintió la ausencia de Alberqui, son incontables los viajes del señor Modesto Luciano desde su natal Bohechío a Santo Domingo, teniendo que retornar cargando el mismo bulto de esperanzas, pero igual, la misma incertidumbre.

La familia que encabeza el señor Modesto Luciano vive el mismo drama que otras familias afectadas en República Dominicana con la desaparición de alguno de sus miembros, cambiándole hasta lo que la familia ha asumido como norma…saludar a todos sus hijos, todos los días…bueno, en este caso, menos los días 8 de cada mes.

“Yo acostumbro todos los días a saludar a mis hijos (…) ni yo los llamo a ellos, ni ellos me llaman, porque ellos saben que no puedo ni hablar”.

Casi vencido por el cansancio de un recorrido sin retorno, Modesto se anima y una vez más pide a las autoridades ayuda y una respuesta sobre el  paradero de su hijo.

“A la sociedad y a las autoridades, que entiendan que aquí hay un padre que necesita; que desea la ayuda de las autoridades…sé que si ellos quieren yo puedo tener respuesta de mi hijo, si ellos quieren. Hay mecanismos, ellos tienen todo…hay un principio establecido que la justicia y la serpiente se parecen, porque la justicia es nada más para los que tienen y las serpientes solo muerden a los descalzos…nosotros somos descalzos”.

Y para él, para su hijo Alberqui Modesto Luciano Adames, su padre también tiene un mensaje.

“Yo le he dicho a él que solo quiero que regreses; no quiero saber la razón por la que él se ha ido, si se ha ido voluntariamente…que él tiene aquí a un padre que él me conoce y sabe que yo no le voy a recriminar, ni le voy a enrostrar la razón por que se haya ido…yo quiero que él regrese…”.

Las cartas escritas por un padre desesperado, no han llegado a su hijo, pero también parecen haberse perdido en el camino las dirigidas a las autoridades.

“Mira tu habitación Alberqui; está intacta como la dejaste. Todo está igual, nada ha sido removido…esperando que tu decidas volver por ella”. Quien así se expresa, a través de un video enviado a este medio, mostrando las pertenencias de Alberqui, es la señora María Mercedes Adames, su madre.

“Todo está en su mismo lugar Alberqui…regresa por favor. Al menos dame una señal de que estás vivo…te vamos a esperar aquí con los brazos abiertos”.

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