La Selección de Estados Unidos consiguió su decimoquinta medalla de oro en la historia de los Juegos Olímpicos, luego de superar al combiando de Serbia (96-66) en una final que se celebró sobre el final de la primera justa en territorio sudamericano.

Durante la primera mitad, Kevin Durant, se encendió para promediar un 64% de efectividad en sus tiros de campo, un total de 24 unidades en actividad de 20 minutos. El pívot de los Sacramento Kings, DeMarcus Cousins, fue el segundo mejor anotador por Estados Unidos con 11 unidades.

Durant, nuevo jugador de los Golden State Warriors, terminó con un poco más de 30 minutos de actividad, donde igualó la mayor cosecha de puntos en una final olímpica con 30 unidades, su mejor performance durante el último juego de Londres 2012 y la marca de Adrian Dantley en Montreal 1976.

Al descanso, el conjunto norteamericano firmó la segunda mejor ventaja en la historia de las finales del Baloncesto Olímpico con 23 unidades, una diferencia que se presentó en la Los Ángeles 1984, cuando Estados Unidos venció a España.

El combinado de Serbia buscaba su primer medalla desde la disgregación de la antigua Yugoslavia, equipo que participó por última vez en Sídney 2000, para luego aparecer como Serbia y Montenegro en Atenas 2004. La selección de Yugoslavia era considerada como una de las potencias en el baloncesto, su último triunfo se remonta a la plata conseguida en Atlanta 1996.

Estados Unidos ganó siete medallas de oro consecutivas entre 1936 y 1968, luego alternó y cedió terreno con la Unión Soviética y Yugoslavia, selecciones que repartieron tres oros en las justas de Múnich 1972, Moscú 1980 y Seúl 1988; todo previo a la aparición del primer “Dream Team” en Barcelona 1992, donde se hilaron tres primeros lugares; una proeza que buscaban igualar tras conquistar los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y Londres 2012. Telemundo