MADRID (EFE).- El tradicional modelo de todo gratis en internet a cambio de nuestros datos está abocado a redefinirse con la inminente entrada en vigor de un nuevo reglamento en Europa que está provocando ya toda una cadena de actualizaciones de las políticas de privacidad de las grandes plataformas tecnológicas.

Dos frentes se abalanzan en estos momentos uno contra el otro: por un lado, un planteamiento empresarial con fuertes beneficios, y por otro, una normativa que avanza “armada hasta los dientes” en Europa “para combatir directamente” un modelo de negocio “basado en el tratamiento masivo e indiscriminado de datos personales” a cambio de una supuesta gratuidad del servicio, advierte a Efe el abogado experto en derecho digital Víctor Salgado.

El nuevo reglamento de protección de datos de la UE, el RGPD, se aplicará plenamente a partir del 25 de mayo a cualquier operador o gran plataforma de internet independientemente de donde tenga la sede o sus servicios siempre y cuando trate datos de europeos y desarrolle actividad comercial o haga análisis de perfiles de datos de estos ciudadanos, tanto comerciales como políticos.

En los últimos días, varias de las mayores plataformas tecnológicas están informando en cadena de la actualización de sus respectivas políticas de privacidad para ajustarse a esta exigente normativa que cambia las reglas del juego de la privacidad europea aunque con un impacto mundial, y cuyo incumplimiento las expone a sanciones de hasta 20 millones de euros (24,3 millones de dólares) o el 4 por ciento de la facturación global anual de la empresa.

Tras el reciente escándalo de Facebook por la filtración de datos a los que tuvo acceso la consultora Cambridge Analytica vinculada a la campaña de las elecciones presidenciales que ganó Donald Trump, la plataforma trabaja con especial ahínco para cumplir con el reglamento europeo.

Esta normativa exige la privacidad desde el diseño y el consentimiento explícito del usuario para que una empresa pueda usar sus datos personales para fines distintos a los previstos inicialmente.

El caso de Cambridge Analytica ha sido “la gota que ha colmado el vaso” en cuanto a infracciones a los derechos de privacidad de los usuarios, asegura por su parte el abogado y consultor Borja Adsuara.