El presidente ejecutivo de Spotify admitió que la plataforma se equivocó al aplicar la nueva política para sancionar a artistas por su contenido “dañino o de odio”, que afectó recientemente al músico R. Kelly, y dijo que podían haberlo hecho mucho mejor.

“No se trataba de castigar individualmente a un artista y ni siquiera de dar el nombre de un artista”, dijo Daniel Ek en una entrevista pública. “El objetivo general era asegurarnos de no tener discursos de odio en la plataforma”.

En agosto de 2017, el servicio de música en línea excluyó de su menú a una veintena de grupos por promover mensajes vinculados al movimiento supremacista blanco o a neonazis.

A principios de mayo, Spotify emitió una nueva normativa diciendo que se reserva el derecho de eliminar de su plataforma los contenidos que considere ofensivos y que no promocionará a artistas cuyo comportamiento se considerara “dañino o de odio”.

Posteriormente anunció que ya no incluirá en sus listas de reproducción los títulos del cantante estadounidense R. Kelly, acusado por varias mujeres de abuso sexual, pese a que nunca ha sido ni condenado ni juzgado por esos hechos.

Las canciones del autor e intérprete de “I Believe I Can Fly” siguen disponibles en Spotify pero ya no aparecen en sus listas de reproducción y ya no están integradas en los algoritmos que hacen propuestas a los usuarios de la plataforma.

El caso generó polémica. Muchos cuestionaron la decisión de Spotify sobre Kelly mientras continuaba promoviendo a artistas como Chris Brown, quien fue condenado varias veces por violencia.

Para Daniel Ek, el objetivo de esta nueva política “no era convertirse en una policía moral que determinara quién había actuado bien o mal”.

Elegir sancionar a un artista en lugar de a otro implica, dijo el fundador de Spotify, entrar “en preguntas difíciles, incluso si esta persona fue inculpada, (…) condenada. Este no era nuestro papel”.

“Creo que lo aplicamos mal. Podríamos haber hecho un trabajo mucho mejor”.

“Somos una plataforma en la que queremos arte, (…) expresar muchas opiniones diferentes, no queremos ser jueces”, dijo Daniel Ek.

Sin embargo, no explicó si Spotify iba a cambiar su política sobre el tema o las implicaciones que estas observaciones podrían tener sobre el destino de los artistas sancionados, especialmente R. Kelly.

Consultado por AFP sobre esto, la compañía no reaccionó de inmediato.