New York, EUA.-El presidente de la Fundación Tallaj Ureña, solicitó al Congreso de la  República Dominicana elevar a veintiún (21) año, la edad mínima para el consumo y venta de bebidas alcohólica, y al mismo tiempo,  prohíba el uso y  venta de la llamada Hookah en lugares públicos y espacio cerrado en donde concurran menores de edad.

Ramón Tallaj Ureña, expreso que el aumento de los mortales y lamentables accidentes de tránsitos, en que se han visto implicados varios jóvenes en república dominicana en los últimos meses, se debe al excesivo y descontrolado consumo de alcohol entre estos mozalbetes.

Indicó Tallaj Ureña que para poder frenar, lo que se ha convertido en una epidemia, se hace imperioso, la modificación del artículo 3, de la  Ley de Prevención y Lucha Contra El Consumo Excesivo de Bebidas Alcohólicas, para que el rotulo de los establecimientos que expenden bebidas alcohólicas, señale: “prohibido vender bebidas alcohólicas a menores de 21 años”.

Al mismo tiempo -señaló el joven emprendedor- “debe realizarse una campañas de concientización, en las escuelas y universidades sobre los efectos del alcohol en cantidades excesiva cuando se maneja un vehículo, ya que, no solamente se pone en riesgo la vida propia, sino la de tercero, y el daño irreparable que le causa a la institución familiar, el evento advenido producto del ingesta de alcohol”.

Precisó Tallaj Ureña que diversos estudios han demostrado que  el consumo excesivo de alcohol entre los jóvenes, se asocia con diversos daños a la salud y sociales, que incluyen más de 200 condiciones (enfermedades no transmisibles, trastornos mentales, las lesiones y el VIH), así como la violencia doméstica, crímenes, ratería, la pérdida de productividad, y muchos costos ocultos.

Sobre la Pipa de Agua (Hookah) señaló que esta contiene más nicotina, alquitrán y metales pesados que  los cigarrillos tradicionales, y que la inhalación del humo conlleva como efecto secundarios cáncer de pulmón, bronquitis crónica, alteración del epitelio bronquial y otras infecciones que deteriora la salud de individuo y los que se encuentran a su alrededor, a lo que hay que prohibirlo antes que ocasione daños considerable en nuestro insipientes moceríos.

Explicó el filántropo que la fundación que preside está trabajando en la elaboración del proyecto, el cual será introducido al congreso dominicano, por intermedio de los diputados; Rubén Luna, Alfredo Rodríguez y José ‘Kuki’ Morel, con los cuales pretende reunirse en los próximos días.