19 de Enero, 2019
Por:  - martes 14 agosto, 2018

Tribunal de San Francisco de Macorís revisa este miércoles coerción impuesta a Marlon Martínez.

SAN FRANCISCO DE MACORÍS, RD.-El Segundo Tribunal Colegiado de la jurisdicción penal de San Francisco de Macorís conocerá este miércoles la revisión obligatoria de la medida de coerción impuesta a Marlon Martínez, acusado junto a su madre, Marlin Martínez, del asesinato de la adolescente embarazada Emely Peguero, en agosto de 2017.

Los jueces del tribunal analizarán si han variado los presupuestos que presentaron los abogados del joven para ver si varían la medida de coerción.

“Entendemos que Marlon reúne todas las condiciones para ser favorecido con otra medida que no sea la prisión preventiva por parte de la justicia”, expresó  Ricardo Reyna, uno de los abogados del imputado.

Martínez lleva casi un año en prisión preventiva desde que en agosto del 2017 fue detenido como principal sospechoso de la desaparición y posterior crimen de Peguero, quien era su novia.

Por el crimen de Emely Peguero también guarda prisión Marlin Martínez, por supuesto encubrimiento de cadáver. Los dos fueron enviados a juicio de fondo.

La apertura a juicio de fondo del caso fue fijada para el 29 de los corrientes, pero los abogados de Marlin Martínez presentaron un recurso de apelación a la forma en que la jueza Isolina Peralta Contreras manejó el caso en la audiencia preliminar.

La defensa de Marlin y Marlon alegan que la magistrada trató temas en la audiencia preliminar que solo son abordados en un juicio de fondo.

El cuerpo sin vida de Emely fue encontrado dentro de una maleta en una finca del municipio de Cayetano Germosén, provincia Espaillat.

Del caso fueron excluidos Henry Martínez, hermano de Marlin, y Simón Bolívar Ureña ( El Boli), este último señalado como la personas que se le pagaría para que desapareciera el cadáver. El Ministerio Público lo dejó fuera del expediente a cambio de que fungiera como testigo contra la parte acusada.

La procuraduría fiscal de San Francisco de Macorís solicita una condena de 30 años para Marlon como principal autor del crimen, y 20 años para su madre Marlin.