11 de Diciembre, 2018
Por:  - martes 13 noviembre, 2018

Médicos “riquitos” sean bienvenidos a la vida real

El Departamento de Estado de los Estados Unidos publicó el pasado 9 de Noviembre una advertencia a los miembros del cuerpo diplomático acreditados en Haití, a los que viven en la República Dominicana y a sus ciudadanos en sentido general, de que podrían ser afectados por la ola de violencia que existe en ese país a partir, sobretodo, de las protestas por el uso de los fondos de Petrocaribe que se vienen realizando desde hace varias semanas.

Tan es así, que en el día de ayer el gobierno haitiano emitió una orden para bloquear las cuentas de varias compañías, especialmente del área de infraestructura, las que incluyen algunas dominicanas, entre ellas dos que son propiedad del senador Félix Bautista, para someterlas a investigación porque recibieron dinero para construir y reconstruir obras de ingeniería en ese país después del terremoto de hace varios años y ahora pareciera que le piden rendir cuentas.

Pero aunque esto no estuviera ocurriendo, algunos deberían leer algo mas que las noticias deportivas y estar informados de lo que sucede en todas las fronteras que dividen países con gran diferencia de desarrollo entre sus habitantes, cual es la que existe entre República Dominicana y Haití, donde los ciudadanos comunes dejan el trabajo a los militares y policías, ya que es una provocación ir a exhibir la riqueza que han adquirido a un barrio de gente pobre.

Nosotros quisiéramos saber si algunos de los que están haciendo ¨bulla¨ en las redes sociales por un incidente aislado que ocurrió en un camino vecinal que le llaman carretera internacional, se atrevería a ir en un Mercedes Benz, BMW o Porsche convertible a un barrio como Capotillo, que queda en la misma capital de la República, y cree que va a salir ileso de la exhibición de poderío económico que posee, simplemente lo asaltarán y no podrá echar la culpa a la policía.

Porque tampoco lo puede hacer en Liberty City o Little Haiti, que son dos zonas que están enclavadas en el centro de la ciudad de Miami, lugares donde hasta uno de los servicios policiales mas violentos del mundo tienen miedo de entrar por los niveles de inseguridad que existen y la cantidad de muertes violentas que se producen cada año dentro de estas complicadas áreas de la llamada Ciudad del Sol.

Esto mismo ocurre en zonas de Paris, Nueva York, Detroit, o hasta en Madrid, donde en la zona de Vallecas las bandas de dominicanos llamadas ¨Dominicans Dont Play¨ y ¨Los Trinitarios¨ se disputan el territorio a balazos, cuchilladas, batazos y todo tipo de hechos violentos que se publican periódicamente en la prensa española, algunos no saben que hay un mundo mas allá de sus comodidades.

A ningún español de alto poder adquisitivo, para seguir con ese ejemplo, se le ocurriría ir a pasear sus costosas motocicletas, dizque haciendo deporte, a la frontera africana de ese país, que es la zona que divide Ceuta y Melilla de Marruecos, porque lo que se pondría encontrar es secuestrado por uno de los miles de africanos que intentan saltar una valla, que sirve para muy poco, y que es asaltada casi diariamente por personas que tardan hasta un año atravesando el desierto del Sahara para llegar a esa zona.

Pero tampoco se le ocurriría a un israelí irse de visita o hacer ejercicio de running en la frontera marcada entre Israel y el estado Palestino o la frontera con Cisjordania, esto yéndonos al extremo, porque esta es una zona de nadie donde lo mas probable es que alguien salga herido si se produce una situación de este tipo, simplemente es una zona conflictiva y se evita todo tipo de provocación.

Ahora, en un país como la República Dominicana, donde todos sabemos que hay tensiones permanentes en la frontera con Haití, no nos parece lo mas inteligente irse a exhibir la riqueza que algunos poseen a esa linea virtual que divide los dos países y pensar que no les va a pasar nada o se podrían encontrar con un incidente en un lugar despoblado y donde hay conflictos todos los días, que es lo que ocurrió con unos médicos que viven metidos en sus consultorios a espaldas de lo que esta pasando en la República Dominicana.

Todos los que en alguna ocasión hemos transitado por la llamada ¨carretera internacional¨, que ni es carretera ni se sabe donde se divide Haití de la República Dominicana, sabemos que este es un camino de tierra intransitable, no debe haber recibido una capa de asfalto desde la era de Trujillo, y que es un lugar donde solo se ven retenes o militares aislados porque es imposible tener un ´guardia¨ ubicado a un o dos metros de distancia el uno del otro a lo largo de casi 60 kilómetros donde existe un aislamiento total.

Que usted de meta en la ¨boca del lobo¨, por falta de información o arrogancia es solo culpa suya, es mas, no sabemos qué querían que hicieran los militares dominicanos armados con fusiles M-16, porque la realidad es que si los ¨riquitos¨ capitaleños están vivos hoy, es porque esas personas de uniforme evitaron usar sus armas en contra de una turba que era muchas veces más numerosa que todas las personas que estaban detenidas, irregularmente por supuesto, y no hubo mas acto de violencia que no dejarlos pasar y secuestrarles las motocicletas.

Antes que criticar a los pobres ¨guardias¨ que con un fusil evitaron una acción violencia en su contra, lo racional es felicitarlos por evitar una reacción excesiva ante una situación, que siempre de acuerdo al relato fantástico narrado por los ¨riquitos¨ que se fueron a meter en una de las zonas conflictivas del país, pudo convertirse en inmanejable y peligrosa  para personas que cobran en un mes menos que la tarifa en dólares de una sola consulta de los médicos que narran esa aventura.

Da risa leer las opiniones de gente que nunca en su vida ha pisado la carretera internacional, de pronto una red social los hace expertos en fronteras, junto con las protestas del mismo grupito de patrioteros que pretende resolver todo con sus criticas irracionales sin detenerse a pensar que el problema de la migración no es exclusiva de los dominicanos con los haitianos, ese es uno de los problemas mas complicados, sin solución, que afecta a la humanidad.

Pregúntenle sino a los españoles que han visto llegar a sus playas llenas de turistas a balsas colmadas de migrantes ilegales, a los turcos que ven llegan en enormes cantidades a Libios y Sirios que huyen de la pobreza y la guerra que afecta a sus países, a los Yemeníes que cruzan fronteras desde África para llegar a Europa, a los cruceros que navegan el mediterráneo y ven ahogarse a los que tratan de llegar a las costas italianas en frágiles embarcaciones, simplemente es uno de los problemas mas importantes con que tratamos.

Pero actualmente solo habría que sintonizar CNN, FOX, CBS, NBC o cualquiera de los noticieros de la televisión norteamericana para mirar a miembros del ejército de los Estados Unidos haciendo trincheras para recibir a civiles latinoamericanos que se dirigen a través de

México para pedir asilo, estos ya fueron advertidos de que serán tiroteados si lanzan alguna piedra en contra de uno de esos soldados, lo que evidentemente no pasará pues esa frontera tiene miles de kilómetros de largo.

Entonces si eso es el tema de fronteras conflictivas, que son todas donde existen dos países con muy diferente nivel económico, hay que estar muy desinformado para meterse en esa área sin pensar que algún riesgo se está asumiendo por voluntad propia, ya que existen otros 48 kilómetros cuadrados donde movilizarse, no siempre exhibiendo la riqueza que permite acumular un país tranquilo y estable como es la República Dominicana en estos tiempos.

Nos alegramos que no les pasó nada a la integridad física de los queridos colegas, solo que deberían tener un poco mas de información y contacto con el mundo real, el país donde vivimos tiene una frontera complicada donde se producen episodios como los que ellos vivieron todos los días y resulta imposible a la República Dominicana ponerle un ¨guardia¨ detrás a cada uno de los que se aventura a entrar a esa zona, así como es imposible engancharle un policía si ellos quisieran entrar a conocer uno de los barrios que rodean la capital ¨encaramados¨ en motocicletas o automóviles de lujo.

Simplemente bienvenidos a la vida real.