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18 de Julio, 2019
Por:  - viernes 15 marzo, 2019

¡Es que esa guagüa con esa gente, va en reversa profesor!

La involución es un proceso mediante el cual se detiene o echa hacia atrás un proceso que está evolucionando, es lo contrario a la evolución, algo así es lo que estamos viviendo con el proyecto político que se ha montado en el Partido de la Liberación Dominicana alrededor del ex-Presidente Leonel Fernández, donde lo que vemos es la repetición de las mismas caras y la misma gente que tenia ¨jarta¨ al país en el año 2012, y cuyo rechazo de parte de la población puedo llevarnos a la catástrofe de repetir el gobierno mas malo que ha tenido el país en toda su historia.

Sin argumentos y repitiendo las mismas consignas de hace 20 años, se nos quiere convencer de que al país le conviene no tocar ni con el pétalo de una rosa la Constitución, para abrir la posibilidad de una repostulación del Presidente Danilo Medina, cuyo gobierno ha evolucionado al país en muchos órdenes, porque lo que debemos hacer es subirnos en una ¨guagua que va llena de caras conocidas y muchas de ellas fracasadas, como si lo que conviene es irnos en reversa a tiempos ya idos y superados.

Es decir no le pongan la mano al ¨pedazo de papel¨ y súbanse a la güagua que va en reversa.

Agarrados cual fanáticos del librito rojo de Mao Tse Tung durante la ¨revolución cultural¨ que destruyó la economía y la intelectualidad China en los años 60, ese grupo de dominicanos nos quiere convencer de que son parte de una cruzada moral en defensa de la Constitución del 2015, la del 2010 fue reformada en varios de sus artículos por una asamblea revisora prohijada por el Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana y apoyada por las demás fuerzas políticas mayoritarias en el Congreso Nacional.

El único discurso que tienen los que dentro del PLD en este momento han lanzado una campaña extemporánea y desesperada en contra del gobierno de su propio partido, es que están ¨defendiendo la Constitución¨ del peligro de que se promueva una reforma que abra el espacio para que el actual presidente de la República, Danilo Medina, pueda presentar su nombre como opción para ser electo a un nuevo periodo como gobernante en las elecciones del año 2020.

Este discursito, que cada vez cuenta con menos apoyo popular por lo reiterado, lo que quiere ocultar es que algunos dirigentes peledeístas, se han convertido en un valladar infranqueable para sus propios compañeros de partido, quienes ven pasar los años sin que se produzca la necesaria renovación que requiere cualquier organización política, y simplemente quieren que el país de devuelva cual carro con la reversa puesta, a etapas que hemos ido superando y figuras que deben ya entender que son parte del pasado.

Porque no es cierto que se piense en la Constitución o la defensa a ultranza de algo que dicen llamar ¨una causa¨, si así fuera, por lo menos se ocultaran las caras de los que provocaron el rechazo del PLD en las zonas mas pobres del país, solo hay que ver el resultado electoral de ese partido en las elecciones del año 2012, y la propuesta no fuera la reelección de los mismos funcionarios que ocupaban los principales cargos públicos en el periodo de 8 años de gobierno del ex Presidente Leonel Fernández.

Antes que defensa de la Constitución, lo que se pretende es que el país se ¨monte en una guagüa con un grupo de gente que definitivamente va en reversa¨, porque eso y nada mas es lo que estamos viviendo en medio de consignas sin sentido, propuestas faraónicas y actividades donde se repiten los nombres y las caras de la misma gente que fracasó como gestor público en tantos temas que no sabemos cómo se pretende vender al electorado un proyecto político que sucumbiría antes de iniciarse por estar mirando al pasado.

Y el problema para los autollamados defensores a ultranza de un texto constitucional al que consideran inamovible, es que todas las firmas de los miembros del comité político del PLD están rubricadas en el documento donde se dio luz verde a sus legisladores a que modificaran la del 2010, lo que quiere decir simplemente que no existe ningún tema de principios en la oposición a que se produzca lo mismo en el 2019, lo que si parece existir es una ambición desmedida de poder que ha llevado a algunos a amenazar con hundir un barco del cual ya no son dueños.

Porque si se fue capaz de aprobar una reforma hace 4 años, ¿qué cosa impide que se haga lo mismo en este momento histórico de la República cuando la situación política y económica ha cambiado para bien?

¿O es que se llama causa a lo que no es mas que un intento de ¨quítate tu pa´ponerme yo?

Es decir, ¿no vamos a modificar la constitución para trabajar y hacer volver a los cargos que ocupaban a los mismos ministros de educación, salud pública, interior y policía, agricultura y cultura, entre otros, que salieron de esos puestos en el año 2012?

Porque en cada acto público que se realiza por parte del grupo que adversa al gobierno desde dentro del PLD las caras que vemos ¨comandando la tropa¨ son los mismos que fracasaron tantas veces en la implementación de una serie de políticas públicas que tuvieron que ser revestidas por el gobierno del Presidente Danilo Medina.

¿Se supone que el país votará por el candidato del PLD que nos lleve de nuevo al año 2012?

El que sueñe con esa posibilidad esta mas que perdido, porque no es verdad que los dominicanos nos vamos a subir en una guagua vieja donde el chofer no ha sabido cambiar ni imponer el cambio necesario para seguir avanzando hacia delante y asumiremos como bueno y valido un proyecto político donde se da preeminencia a personajes pintorescos que han llegado a posiciones de poder amparados en una sombra para esconder su mediocridad e incapacidad.

La Constitución dominicana no necesita de ¨guachimanes¨ que la defiendan, ni de individuos que digan se van a inmolar por ella, en su texto se precisa el modo y manera en que puede modificarse y solo hay que cumplir con su propio mandato para hacer lo que sea necesario y salvar a la Nación de una vuelta hacia atrás que podría poner en peligro lo mucho que hemos avanzado, esa es la verdad ¨monda y lironda¨.

Ni es un delito, ni es una locura plantear su modificación, eso lo decidirán, si se presenta la oportunidad, los legisladores que están revestidos por la misma Constitución del poder de representación que se les otorgó en las ultimas elecciones para aprobar o no los cambios en los artículos que consideren necesarios.

Y este sentimiento de seguridad en que se hará lo que hay que hacer y lo que conviene al país se acentúa cada vez que vemos los personajes que andan montados en la guagüa anti-reelección, la verdad es que si llegan al poder nueva vez sería caminar hacia atrás como el cangrejo a épocas que creíamos ya superadas.

¡Es “que se les fue la güagua”!