Aunque muchos equipos bajan su apuesta a mitad de campaña esperando una buena posición en el siguiente Draft y conseguir talento de alta calidad, es un riesgo que a veces no tiene frutos o resultados positivos.

Un ejemplo de ello son los 76ers quienes no han sacado el mejor provecho de sus últimas selecciones o no las terminan de explotar. En los últimos años Philadelphia ha elegido a Michael Carter-Williams, Joel Embiid y el más reciente Jahlil Okafor.

De estos el primero ya fue cambiado a los Bucks de Milwaukee, el segundo no figura con el equipo desde que fue drafteado por lesiones que incluso lo pueden dejar fuera de las duelas de por vida y el tercero es el único que está rindiendo con el equipo siendo el líder anotador de la joven temporada.

Este tipo de detalles combinados con malas agencias libres dejan a los 76ers en el camino a una nueva temporada de sufrimientos, de decepciones, de tragos amargos y de pocas alegrías.

¿Qué podemos pedirles? ¡¡¡Nada!!! Actualmente llevan un récord de 0-7 con partidos donde lo más cercano que han estado de ganar ha sido ante Cleveland, partido que perdieron 107-100. Aunque la escuadra anota parece hacerle falta más punch o intensidad para en verdad pelear por un triunfo.

De lo poco que los ‘sixers’ podrían sacarle de positivo a esto es que sus jugadores jóvenes ganen experiencia, juego ante equipos fuertes y tolerancia a la frustración. La campaña es corta pero se ve muy lejana la postemporada en tierras de Philadelphia, paciencia aficionados pues la reconstrucción tendrá que esperar un poco más. Univision