El drama en torno a La ley de Partidos y organizaciones políticas comenzó un nuevo capítulo esta semana, con los debates entre representantes de los partidos con representación congresual y la mediación de Monseñor Agripino Nuñez Collado, presidente del Consejo Económico y Social.

Al concluir el primer encuentro que se prolongó por más de dos horas y media en el recinto Santo Tomás de Aquino de la Pontifica Universidad Católica Madre y Maestra –PUCAMAIMA-, Monseñor Nuñez Collado, que funge además como vocero, informó que la reunión sirvió para que los partidos intercambiaran propuestas y en un plazo de una semana los equipos técnicos de las agrupaciones políticas informaran en que están de acuerdo y cuáles son los puntos que los separan.

Agregó que en el transcurso de la próxima semana se fijará la fecha para otra reunión y determinar los puntos que hay de consenso entre las partes. También se decidirá a cuáles otras organizaciones políticas y de la sociedad civil se incluirán en los debates.

En este primer encuentro estuvieron presentes por el Partido de la Liberación Dominicana -PLD-, su secretario general Reinaldo Pared Pérez; el ex vicepresidente de la República, Rafael Alburquerque, y César Pina Toribio, consultor jurídico del Poder Ejecutivo y delegado político peledeista ante la Junta Central Electoral.

Por  el Partido Revolucionario Moderno-PRM- asistieron a la reunión su presidente  Andrés  Bautista y Jesús Vásquez Martínez, secretario general.

La comisión del Reformista Social Cristiano-PRSC- estuvo integrada por su presidente Federico Antún Batlle –Quique- y el diputado reformista y secretario general del partido colorado Ramón Rogelio Genao, mientras que el PRD estuvo representado por el abogado Salim Ibarra, miembro de su departamento legal, Víctor Gómez Casanova, diputado e integrante del equipo de comunicaciones, y el jurista Eduardo Jorge Prats.

Núñez Collado reveló que aparte de la solicitud de mediación que le hizo el Comité Político del PLD, recibió además una carta del PRSC para que asumiera el rol de mediador, lo que le comunicó al PRD y al PRM, organizaciones que aceptaron participar en las conversaciones.