El corredor jamaicano Usain Bolt confeccionó este jueves su segunda hazaña en la pista azul del Estadio Olímpico Engenhao y en la historia de los Juegos Olímpicos, al colgarse la medalla de oro en los 200m planos masculinos de Río 2016 con una marca de 19.78s, lo que lo convierte en el primer atleta en ganar los 100 y 200 metros en tres justas veraniegas consecutivas.

Fiel a su estilo, con un arranque lento y un cierre espectacular, Bolt superó sin problemas y con una sonrisa a sus adversarios a pesar de la lluvia, siendo el canadiense Andre De Grasse quien se llevó la plata al terminar la carrera por detrás del originario de Trelawny con un tiempo de 20.02s.

El bronce fue para el francés Christophe Lemaitre con 20.12 segundos.

Bolt, admirador del también jamaicano Don Quiarrie (campeón olímpico Montreal 1976), sumó su octavo metal dorado en Juegos Olímpicos, marca a la que quiere anexar un oro más, ya que también competirá con el equipo de Jamaica en la prueba de relevos de 4×100.

El estadounidense Lashawn Merritt, experimentado corredor de los 400m (quien ha tenido 19.74 en esta prueba) y quien ya ganó el bronce en los 400m de Río 2016, debutó en los 200m olímpicos en la sexta posición con un tiempo de 20.19s.

Los once títulos del mundo del “Relámpago”, su garra y su perseverancia lo convierten en uno de los más grandes atletas que han habitado este planeta.

Luego de un llamativo calentamiento que incluyó un baile al estilo “Running Man Challenge”, Bolt afinó las turbinas con tranquilidad, al ritmo de la música que escuchaba en sus audífonos.

El Estadio se entregó a la leyenda en todo momento, quien intercambió la música por gritos de sus seguidores para mover los pies al clamor de su alegría, desde su salida del túnel hasta la presentación, en la cual explotó el inmueble.

Igual de explosivo fue como Bolt domó la velocidad, ya que el atleta de de 1.97 m de estatura dejó en el olvido a los otros mejores del mundo, acelerando en el final, donde le esperaba la gloria del Olimpo y una satisfacción desbordada por llevarse su competencia favorita.

Al superar la línea meta el estadio se rindió a su nuevo “O Rei”, igual de grande que Pelé o Michael Phelps.

El panameño Alonso Edwards, quien fuera medalla de Plata en el Mundial de Berlín 2009, se ubicó en el séptimo peldaño.

Adam Gremili de Gran Bretaña, Ramil Guliyev de Turquía y Churandy Martina de Holanda fueron los otros finalistas. Telemundo