República Dominicana-La Procuraduría General de la República confirmó este lunes que se ordenó una investigación en contra de los comunicadores Dany Alcántara y Julio Martínez Pozo, así como sus familiares por sus presuntos vínculos con los sobornos pagados por le empresa brasileña Odebrecht.

La Procuraduría señaló que la investigación fue autorizada por el juez de la Instrucción Especial de la Suprema Corte de Justicia, Francisco Ortega Polanco, quien lleva el caso. .

La directora de Prensa y Comunicaciones de la institución, Julieta Tejada, quien dijo que los mismos son investigados por los sobornos de Odebrecht, informó que los periodistas están siendo investigados bajo la premisa de que se habrían depositado en las cuentas bancarias de ambos, el dinero que supuestamente le pagó Odebrecht al empresario Ángel Rondón.

Manifestó que los resultados de esas investigaciones dirán si existen indicios penales o no, contra ellos, “pero sí, están siendo investigados por orden de un juez, como están siendo investigadas muchísimas otras personas”.

Sin embargo, Tejada rehusó precisar el número de personas a las que investigan, argumentando que desconoce  el modo en que los comunicadores se enteraron del accionar del Ministerio Público.

Indicó que la Procuraduría hace uso de la facultad que tiene para comunicar en un momento dado lo que entienda debe ser de interés nacional”, respondió  Julieta, al ser preguntada en qué se basaba la procuraduría para emitir un comunicado de prensa horas antes de que los comunicadores dieran la rueda de prensa.

En rueda de prensa este lunes, Dany Alcántara y Julio Martínez Pozo, denunciaron que el Procurador General la República Jean Alan  Rodríguez, intenta coartar la libertad de expresión a través de la solicitud que hiciera al juez Francisco Ortega Polanco para sean investigados en torno al caso de sobornos Odebrecht.

Los periodistas denunciaron además que la computadora personal de Dany Alcántara fue jaqueada anoche, por parte de la Procuraduría General de la República, lo que a juicio de ambos constituye el acontecimiento más peligroso y atentatorio de la libertad de expresión que se ha registrado en la historia.