Cuando apenas falta menos de una semana para la boda entre el príncipe Harry y Meghan Markle, el medio estadounidense TMZ ha confirmado que Thomas Markle no estará presente en el enlace para llevar a su hija al altar.

Según informa esta web de noticias, el director de iluminación ya retirado de 73 años ha decidido no acudir debido a las informaciones que le acusan de haber realizado junto a un paparazzi unas fotografías pactadas. Ha asegurado que no buscaba perjudicar a su hija o a la Familia Real, y que está profundamente avergonzado de haber participado en este montaje. Las fotos le parecen ahora “estúpidas” y “sobreactuadas”, y se “arrepiente sumamente” de su implicación.

Hace apenas 10 días la organización del Palacio de Kensington revelaba que el padre de la novia iría a la boda real. Se había planeado que Thomas Markle esperara a su hija en la puerta de la Capilla de St. George para caminar con ella hasta el altar. Será Doria Ragland, su madre, quien acompañará a Meghan en el coche con el que llegará hasta el templo. En las informaciones que la Casa Real había entregado a los medios se comunicaba que Meghan estaba “encantada” por tener a sus padres a su lado en este día tan especial.

El padre de Meghan, que estaba previsto que llegara a Reino Unido esta semana, iba a conocer a la Familia Real, incluyendo a la Reina y el Duque de Edimburgo, Carlos de Inglaterra y la Duquesa de Cornualles y los Duques de Cambridge. Esta ocasión hubiera sido también la presentación formal entre el príncipe Harry y su futuro suegro porque, como revelaron durante la primera entrevista que concedieron los novios al conocerse su compromiso, no se conocen en persona a pesar de que sí han hablado.