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22 de Enero, 2021
Por:  - martes 22 diciembre, 2020

Los profesionales sin ética

La libertad ha de ser considerada una necesidad básica de los seres humanos. Parafraseando a Fernando Savater: se vive humanamente cuando se hace lo que se quiere. No obstante, esa libertad a decidir qué hacer, cómo y cuándo hacerlo debe estar regulada por los principios éticos siempre que se pretenda vivir en sociedad, más aún cuando se dice ser profesional. Para quienes ejercen un determinado oficio en favor de quienes integran las sociedades es vital ceñirse a la ética profesional para poder ser considerados como tales.

A decir de Juan Ramón Collaguazo Solís y Jeverson Santiago Quishpe (2019): la ‘‘ética profesional está vinculada con la calidad moral de nuestro trabajo, con el modo de llevar a cabo nuestro quehacer cotidiano, e implica entrega vocacional, responsabilidad, honestidad intelectual y práctica, relativa a lo que decimos, sabemos y lo que hacemos”. En otras palabras, los doctores éticos no preguntan primero por el seguro de salud, sino que velan por el bienestar de los pacientes. Los jueces éticos no aceptan sobornos para decidir en una determinada dirección, sino que aplican la ley. Los maestros éticos no miran el salario que reciben, sino los resultados que exhiben sus alumnos.

A propósito, el ejercicio profesional convoca a brindar un servicio social no ha servirse de la sociedad. “No se deben priorizar los bienes externos que son consecuencia del ejercicio profesional, a los bienes internos y personales que la sociedad espera de cualquier profesión. Actuar de modo contrario equivale a corromper moralmente el ejercicio profesional”, advierten los autores referidos anteriormente. Con lo dicho, se debe concluir que los agentes del orden que permiten que los malhechores laceren a las sociedades a cambio de dadivas, los funcionarios públicos que dejan de velar por el beneficio colectivo en procura de intereses personales, los periodistas que guardan su imparcialidad para defender a particulares y los vendedores que entregan gatos por liebres o no son profesionales, o no son éticos. En el peor de los casos ambas cosas al mismo tiempo.


  • Juan Ramón Collaguazo Solís y Jeverson Santiago Quishpe (2019): “La ética y la vocación profesional”, Revista Caribeña de Ciencias Sociales (abril 2019). En línea: https://www.eumed.net/rev/caribe/2019/04/etica-vocacion-profesional.html//hdl.handle. net/20.500.11763/caribe1904etica-vocacion-profesional.
  • Villa, Alejandra. (2016). Ética en el mundo de hoy según Fernando Savater. Recuperado en: https://prezi.com/884xey-6p9nn/etica-en-el-mundo-de-hoy-segun-fernando-savater/