Tras una boda real de ensueño, Meghan Markle y el Príncipe Harry son ya los Duques de Sussex y, como tal, deben cumplir con una serie de responsabilidades. Formar parte de la realeza conlleva una serie de normas y reglas que hay que cumplir y en el caso de Meghan Markle no iba a ser menos. Aunque su entrada en la Casa Real Británica ha supuesto una auténtica revolución, Markle deberá renunciar a una serie de privilegios o libertades de los que disfrutaba siendo plebeya.

  1. No llevar las uñas negras

Ni de ningún color oscuro.

  1. Prohibido jugar al Monopoly

Al menos, dentro de las instalaciones de la Casa Real.

  1. No dormirá antes que la Reina

Al parecer, es de mala educación irse a dormir antes que la Reina, si vives en su casa.

  1. Nada de autógrafos

Ni redes sociales.

  1. Ropa de luto SIEMPRE en la maleta

Si va de viaje no puede olvidar jamás, la ropa de luto.

  1. No comer mariscos

Esta no es una norma de la Casa Real sino más bien una tradición de la familia para evitar intoxicaciones alimentarias.

  1. Prohibido llevar cuñas

Es decir, o zapatos planos o tacones, pero nada de un término medio.